viernes, 13 de febrero de 2015

Mitología Griega: Elektra

Aquí estoy yo, saciando al fin la venganza a mi padre, en manos de mi hermano. Bien muertos estaban la que fue mi madre Clitemnestra. Esa descarada infiel. ¡Cómo la desprecio!, la muerte no es suficiente para seguirla odiando. Y Su amante Egisto, ese cobarde prepotente con hambre de poder.

Soy Electra, la hija del rey Agamenón de Micenas, el mejor de todos los tiempos. Mi padre fue un hombre admirable. Siempre buscaba el bien del pueblo sin anteponer sus intereses, era un gran hombre, lo quería y lo admiraba mucho. Lo sigo haciendo. Deseé haberme casado con un hombre así de decidido y buena persona como él.

Pero no fue así. Mi matrimonio fue planeado. Ese campesino inmundo que nunca pudo darme lo que una princesa de mi altura merecía. Jamás le di mi cuerpo ni mi alma, me causaba repulsión su presencia y soporté muchos años. Desgraciado él y todos los que me hicieron este daño. Mi madre me casó con ese campesino para que mi linaje no vengara la muerte de mi padre, pero a pesar de esto, las cosas no se quedarían así.

Hubiese deseado matar por mis propias manos a Clitemnestra. Nada me hubiera causado más placer que escucharla implorar perdón. Y Luego la degollaría. El olor a sangre sería el anuncio de mi victoria y su cabeza mi trofeo.

Demoré mucho en convencer a mi hermano Orestes para que la matara. Es que era lo justo. Ella había matado a mi padre cuando regresaba victorioso de Troya. Pues su viaje demoró diez años para recuperar a la estúpida de Helena, ¿qué se creía?. Tampoco era para tanto, estos hombres, Dios, ¿quién los entiende?


Mi papá regresaba, inocentemente de su viaje con una amiga, Casandra se llamaba, era una vidente y dos niños, al parecer eran hijos de ellos. Esa mujer a la que con asco llamo madre, se acostó con Egisto. Me desmoralicé cuando supe sus planes, pero me llevaron fuera del reino, sin saber lo que ocurría. Planearon su muerte, y con la sangre bien fría, luego de que mi papá salía de bañarse y con un pie en el agua y otro el piso, llegó Clitemnestra y le puso una toalla encima, al momento llegó Egisto y le clavó dos puñaladas en la espalda. ¡Desgraciados cómo los odio!, no me gusta pensar en esto, porque me lleno de ira.

Con la sangre de mi padre, el Rey de Micenas en sus manos, salieron a informarles a todos que habían tomado el trono. Los guardias de mi padre peleaban con los de Egisto, pero fue en vano, ellos habían tomado el poder. Dios demora pero no olvida. Pasaron seis años para poder cumplir con mi venganza. Y aquí estoy yo, enjuiciada junto a mi hermano por un crimen del que no nos arrepentimos.

martes, 10 de febrero de 2015

La virginidad

La Virginidad es un tema, que en algunas culturas sigue siendo un tabú, quizá en las menos colonizadas por la innovación tecnológica, las que aún mantienen sus raíces más vivas que nunca. Sin embargo, en las que no, hay un descontrol o una necesidad precoz de conocer la sexualidad y no sólo eso, vivirla al máximo, a veces sin conocimiento de las consecuencias que ello acarrea.

Es por ello que los jóvenes de hoy en día son más hormonales que nunca, esto, debido a factores externos, como la moda, programas de televisión, series y en mayor medida la música, (en América y Europa el dancehall o hip-hop), en Latinoamérica, el reggaeton, un género musical que nació hace, alrededor de 15 años, donde sus letras degradan a la mujer e incitan al sexo explícito y sin medida. Es así como jóvenes que apenas inician su adolescencia y hasta niños, son educados, por el reggaeton que hace que: “donde reine hormona, no mande neurona”, pero no se le debe achacar todo a este género, también la alta tasa de padres jóvenes e inexpertos ayudan a que esta situación esté más viva que nunca, por lo tanto la sociedad tiene gran culpa en esta problemática.

Evidentemente es una experiencia que llegará, aunque el temor de los padres se avive con cada año que cumpla su hijo adolescente, siempre llegará el momento, sin embargo, ese momento está siendo apresurado por la falta de valores que ha hecho que el reggaeton se convirtiese en pilar fundamental de la educación sexual de los adolescentes.

No hay que negar que existen padres que sueñan con ver a sus niñas llegar vírgenes al matrimonio, madres que sueñan comprar un blanco vestido de novia que denote la virginidad de sus pequeñas y aunque sepan que después de la boda sus hijos ya no serán castos, tendrán la satisfacción de que formaron un matrimonio y por tanto un nuevo grupo familiar dentro de la sociedad que les rodea.

Se debe resaltar, también que existen hombres, con la necesidad de buscar una pareja que sea virgen para poder casarse con ella, darse ese placer de que fueron el primero y así alimentar el machismo que la sociedad también se ha encargado de forjar, pero ya eso se ha convertido en un imposible. Vemos chicas “recorridas” que se han dejado consumir por el sistema, por la sociedad de la moda, que salen embarazadas, con enfermedades como el Virus Papiloma Humano (VPH) o SIDA o hasta se provocan abortos para evitar la pena de llevar 9 meses a una criatura por no avergonzar a su familia.

No debemos negar que la evolución se ha presentado en todo sentido, el hombre evolucionó físicamente, el mundo evolucionó, la tecnología, las maneras de ver lo que acontece también. Se habla de una igualdad en la mayor parte del mundo, aunque el Islam sigue pisoteando y siendo despectivo con la importancia de la mujer en la sociedad, allí el machismo sigue latente, lamentablemente es una cuestión cultural y ancestral que no se puede olvidar de la noche a la mañana como se ha hecho en Latinoamérica, donde si nos dejamos envolver en esa globalización y en esa transculturización que nos hizo olvidar los valores propios y asumir otros, que en resumen, no han dejado nada productivo para la sociedad venezolana. No defiendo la cultura islam porque es terrible el maltrato hacia la mujer, sin embargo admiro la protección y fidelidad hacia sus raíces.


Cabe concluir que el ser humano ha crecido con un libre albedrío que le ha hecho tomar decisiones tanto buenas como erradas, la idea siempre está en arriesgarse y asumir la responsabilidad de las acciones propias. Tanto chicos y chicas de hoy y de un futuro, decidirán qué hacer con su virginidad, si dar esa “prueba de amor”, regalarla, esperar al matrimonio, tener una noche loca y descontrolada con alcohol o simplemente venderla al mejor postor. Hay que destacar que todo esto empieza desde el hogar, donde es necesario que se acentúen los valores de comunicación y seguridad en sí mismos y en sus padres, para poder determinar qué será lo mejor para el adolescente hormonal de hoy en día, es bueno tener presente que: “el cuerpo es nuestro templo y no debemos dejar que cualquiera entre ni que cualquiera le haga daño” incluso si se trata de nosotros mismos.

lunes, 9 de febrero de 2015

La pobreza una realidad latente

Es alarmante ver  y tomar conciencia sobre la problemática que representa la pobreza en Venezuela y en el mundo. La cantidad de vidas que se lleva producto de las malas gestiones gubernamentales de los recursos de un país. La situación deprime, sin duda y el sentimiento de impotencia al no poder hacer mucho se apodera del actuar, nos encontramos desarmados ante tal situación.


Tomando en cuenta la pobreza como “la falta o carencia de recursos necesarios para satisfacer las necesidades de una sociedad” (Salinas, 18:2006), podemos contextualizarla tanto en el ámbito económico, social, médico, como en el ámbito moral y es que la pobreza no solo es el hecho de tener bienes materiales, se da en la educación que principalmente radica en los valores de saber discernir entre  lo bueno y lo malo.

Este es un punto álgido que toca a Venezuela en muchos sentidos, el país está pobre, el venezolano está pobre, olvidó sus propios valores para asumir otros, son muchas las razones, quizá una de las principales, son los padres jóvenes, quienes en su afán de que sus hijos no tuvieran las mismas restricciones que ellos, decidieron ser más liberales y en sus ganas de innovar los valores hogareños, nutrieron la falta de respeto y la altanería en sus pequeños, los resultados: embarazos precoces, marginalidad y demás.

Puede que estos factores ya existieran, pero hoy en día son más punzantes y degradan los valores positivos que solían tener los ciudadanos. La educación es otro problema y las leyes que protegen el actuar sin vergüenza de los jóvenes de hoy en día, que los ampara para que sean groseros y altaneros con quienes deberían mostrar una pizca de respeto, se suman a estas razones.

El reflejo de esta problemática la dan sus propios gobernantes, vemos la pobreza en cuanto a valores que tienen varias figuras públicas del gabinete gubernamental y quizá, de cierta manera, se justifica que estamos como estamos por representantes así. La salida, es la educación, que igualmente se mantiene golpeada por el constante desanimo que el mismo gobierno provoca sobre los profesionales que por amor al arte (algunos) otros por tener un sueldo cada 15 y últimos se mantienen en sus puestos y luchan con aquellos que solo quieren ganar y no quieren enseñar.

La pobreza nos azota, tanto a nivel de valores como a nivel material y es lamentable que se refleje más en la cantidad de personas que viven en lugares no aptos, que deciden invadir terrenos y a quienes se les ve en la calle pidiendo dinero. La carencia económica, según he observado le ha dado un punto negativo a la pobreza moral, porque las personas prefieren robar o ser corruptas antes de respetar lo que piensan, el joven de hoy en día prefiere salir de la pobreza trabajando y dejando sus estudios de lado, que esperar un poco más, se van por lo fácil.

Es necesario tomar en cuenta que: “La pobreza no es la carencia de riquezas naturales sino la ausencia de actitud moral  en la búsqueda de la excelencia para ser cada día mejores.” (Valera, 2012) Si la conciencia de todo venezolano se enfocara día a día en esta premisa, sin duda el mundo fuese diferente o al menos nuestro país sería otro.

De allí vienen otras cuestiones que se nos enfrentan como la malísima administración en el sector salud que tiene el gobierno o los controles tan preferenciales, la corrupción y la desviación de fondos de un país provoca más pobreza, incentiva a la corrupción y sin duda a los malos valores e incluso costumbres, los ciudadanos se contagian de acciones negativas como “el bachaqueo” las personas se rebuscan a su manera y van sembrando más pobreza en un país que al parecer lo tiene todo menos buenos gobernantes.

Cuando no se penan o castigan las acciones que empobrecen un país y por el contrario se alimenta la corrupción y la omisión de leyes, la única salida es mantener un carácter de respeto hacia nuestros propios ideales y empezar a actuar de manera positiva para combatir los males que aquejan a la sociedad, pues todo cambio empieza de adentro hacia afuera, queda de parte de cada ciudadano marcar la diferencia, solo así se puede ir disminuyendo o combatiendo la pobreza, el pensamiento egoísta hace que atendamos a intereses individuales y no a los colectivos, los venezolanos no sabemos el poder que tienen las masas cuando actúan como uno solo.

Aunque ser pobre económicamente no es una elección ser pobre moralmente si lo es, y es decisión de cada individuo mantener la misma pobreza que alguien que no posee nada para cubrir sus necesidades básicas. No es pobre aquel que no tenga riquezas, es pobre aquel que no tiene nada positivo que ofrecer a la sociedad. Suena un poco utópico pero es así. Y aunque la pobreza económica se puede combatir generando bienestar en individuos de una sociedad es necesario reconocer que el cambio iniciará cuando la mentalidad de sus gobernantes se preocupe por un todo y no por una parcialidad, aunque definitivamente todos los venezolanos estamos siendo abofeteados de mil maneras y la pobreza en varios sectores es el reflejo más vivo de ello.